
Las tierras de Aragón antes de ser Aragón

Los tiempos prehistóricos
Las diversas áreas territoriales que hoy conforman la Comunidad Autónoma de Aragón estuvieron ya habitadas en la etapa prehistórica, cuando el hombre vivía de la caza, de la recolección y de la pesca, pero desconocía los secretos de la agricultura y la ganadería. Su vida transcurría de una manera nómada pues había que desplazarse donde hubiera posibilidades de caza y de recolección. Los objetos que utilizaban los hacían básicamente en piedra, aunque también emplearon como materiales la madera y los huesos de los animales. Son los lejanos tiempos del Paleolítico cuyas fechas, para Aragón, abarcan un largo periodo comprendido entre aproximadamente el 250.000 y el 10.000 a. C. La palabra Paleolítico significa literalmente "piedra antigua" y hace alusión a la forma que se tenía en aquella etapa de trabajar la piedra a golpes para obtener los objetos e instrumentos que usaban. Los museos aragoneses guardan buenos ejemplares de las hachas de gran tamaño, de puntas denticuladas, de raspadores, buriles, etc. hechas en piedra o de arpones de hueso. Estas gentes conocían el fuego y en los yacimientos se encuentran restos de hogares.
Los yacimientos de esta etapa prehistórica que los especialistas subdividen en tres momentos, inferior, medio y superior, nos atestiguan la presencia humana de diversos tipos, anteneanderthalense, del denominado Hombre de Neanderthal (Homo sapiens) y en la fase más reciente el Hombre de Cromañón (Homo sapiens sapiens) en las tierras hoy aragonesas. Estos hombres y mujeres nos han dejado algunas muestras de su sentir artístico, tales como unos trazos marcados con los dedos sobre una superficie blanda de arcilla que reciben el nombre de "maccarroni", grabados de animales sobre roca o las pinturas de la Fuente del Trucho, en el término de Colungo (Huesca). Se trata de una cueva, en el barranco del Vero, donde se pintaron caballos, varias manos, diversas series de puntos y algunos signos de difícil interpretación. El
color que más se empleó fue el rojo y más excepcionalmente el negro.
Los tiempos cambiaron y hacia el año 10.000 a de C. terminaron los largos periodos de frío (glaciaciones). El clima cambió de una forma notable. Esta fase de la Prehistoria recibe el nombre de Epipaleolítico, palabra griega que puede traducirse como "después del paleolítico". Comprende hasta el 5.000 a. C. La climatología cambió pero no la manera de vivir de aquellas gentes que siguió siendo principalmente recolectora y cazadora. Sí se dieron notables innovaciones en el arte rupestre y también en los objetos de piedra en los que se produjo una considerable disminución de su tamaño (microlitos). Además se empezó a vivir y a trabajar fuera de las cuevas porque las nuevas condiciones climatológicas lo permitían.
Y ya que hemos citado el arte, vamos a comentar brevemente la pintura que se hizo en esta fase. Podemos encontrarla en cuevas de escasa profundidad, que llamamos abrigos, sobre todo en algunos lugares de la provincia de Teruel (Albarracín, Alacón, Mazaleón, Alcañiz, Alcaine ...) aunque en el abrigo del Arpán, en el ya citado término de Colungo (Huesca), también hay muestras de este tipo de pintura que recibe el nombre de arte rupestre levantino. Los animales más representados fueron los toros, ciervos, cabras y caballos. Los colores más frecuentes son el rojo, el negro y en su etapa más antigua también el blanco que aparece en los abrigos de Albarracín.
Pero lo más sorprendente es la aparición en estas pinturas de la figura humana que se representa en escenas cotidianas, sobre todo de caza. Merece la pena detenerse en su contemplación porque nos permite conocer detalles de la ropa y adornos que llevaban aquellos antepasados nuestros, las armas, principalmente arcos de diversos tipos, y los animales que cazaban. Resulta curioso que los animales se representan de una forma naturalista, pero no la figura humana porque ésta se realizó sin volumen. De todas formas los animales suelen ser de menor tamaño que en el Paleolítico. Este tipo de pintura continuó en la fase siguiente, pero cada vez con una mayor tendencia a la esquematización de las figuras y un mayor movimiento en las escenas.
Una nueva época, el Neolítico ("piedra nueva"), hizo su aparición hacia el 5000 a. C. El nombre de este periodo se relaciona con una nueva manera de trabajar la piedra que ahora se pulimentaba. Pero sobre todo supuso una auténtica revolución en estas tierras ya que se empezaron a conocer la agricultura, la ganadería y la alfarería. Y como es lógico las formas de vida cambiaron substancialmente en la relación del hombre con el medio natural. Las gentes consiguieron reponer lo que tomaban de la naturaleza para su subsistencia, dominaron el ciclo vegetativo y el de reproducción de los animales y eso supuso un avance espectacular. Estos cambios permitieron que surgieran unas primeras comunidades instaladas durante un plazo de tiempo mayor en un asentamiento. De todas formas se prosiguió todavía con la caza y la recolección, que completaban las posibilidades de alimentación. Chaves en Panzano (Huesca), Costalena en Maella (Zaragoza) y Botiquería dels Moros en Mazaleón (Teruel) son tres grandes yacimientos de
esta época.
Con los actuales sistemas de investigación la cerámica se convierte en un material esencial para poder fechar estos yacimientos. Y además están las diferentes modas decorativas que también ayudan a los estudiosos de estas épocas. Así, por ejemplo, en la fase más antigua del Neolítico se hicieron piezas con decoración cardial, o lo que es lo mismo con adornos trazados con conchas ("cardium"). Prosiguió la pintura levantina en los abrigos abiertos al aire libre. Y son de considerable importancia algunos de los conjuntos que se han conservado.
En la etapa final del Neolítico se dio una gran importancia al tema de la muerte, prueba de ello es que construyeron monumentos funerarios para enterramientos colectivos a base de grandes piedras ("megalitos"), como los dólmenes. Tienen éstos forma de una gran mesa, compuesta por una o varias piedras verticales y otra colocada horizontalmente sobre ellas que servía de cobertura. Esta estructura estaba a su vez cubierta por un túmulo. Calcula el esfuerzo que estas construcciones suponían en relación a los medios de que disponían para su realización.
La Historia
