
Discurso del Presidente

Discurso del Excmo. Sr. Presidente de las Cortes de Aragón con motivo de la festividad de San Jorge
Palacio de la Aljafería, 21 abril de 2005.
Cuenta Miguel de Cervantes en la Segunda Parte de Don Quijote que, hablando éste con Sancho y el bachiller Sansón Carrasco, prometen encaminarse a las solemnísimas justas por las fiestas de San Jorge.
Ese será en el relato un deseo inalcanzable, casi un mito, hasta el punto que Zaragoza se convertirá en la ciudad más nombrada de la novela, según testimonian los numerosos estudios realizados, tan brillantes como los firmados por nuestra premiada de hoy.
Excmo. Sr. Presidente de la Comunidad Autónoma,
Excmo. Sr. Delegado del Gobierno de España,
Excmo. Sr. Alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza,
Excmo. Sr. Justicia de Aragón,
Ilmos. Sres de la Mesa y Junta de Portavoces,
Ilmos. Sres Diputados y Diputadas,
Ilmos. Sres. Medallas de las Cortes de Aragón,
Autoridades,
Señoras, señores, amigos
Introito
Muchas gracias a todos por asistir a esta celebración del 23 de abril y por hacer realidad lo que para Don Quijote, y su deseo de venir a Zaragoza, fue una excusa para vivir otras aventuras, otras historias, que demostrarán su sentido de la justicia y su valentía.
Gracias, decía, por acudir al Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón, y poder así felicitarles con antelación en el Día de Aragón en esta fiesta de San Jorge, de reivindicación política, de afirmación democrática, de deseos, que nos permite por unos minutos reflexionar sobre el momento político que vivimos.
En la edición anterior las Cortes y la sociedad aragonesa se sumaron, señaladamente, a las muestras de solidaridad por el terrible atentado del 11 de marzo.
Afortunadamente este año la efeméride del cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote era una buena oportunidad para rendir homenaje a las letras, a la lectura, a la pasión por contar y creer historias.
Los responsables políticos e institucionales estamos obligados a soñar y a hacer soñar, a intentar canalizar las ilusiones de la sociedad para que se hagan realidad, a transmitir esperanzas porque un futuro mejor es posible.
Reivindicar el Parlamento y la política
Estamos en la sede de las Cortes, por ello no quiero desaprovechar la oportunidad para volver a reivindicar aquí la figura del Parlamento, como pieza esencial de la democracia, como centro del debate político, como lugar de encuentro entre la ciudadanía y la res pública.
Reivindicar el Parlamento y los parlamentarios. Reivindicar, en definitiva, la política, la democracia, como los instrumentos más eficaces para servir a la ciudadanía y preservarle sus derechos.
Las Cortes de Aragón, sus parlamentarios, representamos a los ciudadanos aragoneses y como tales, me permito señalar y recomendar, que debemos llevar nuestra condición con la dignidad que requiere esta institución, haciendo nuestro cometido con altura de miras, intentando elevar la calidad del debate, huyendo de disputas en exceso altisonantes, y tratando de dar cumplida respuesta a los deseos de la sociedad.
Estamos ya en el San Jorge del ecuador de la legislatura. Y se avizoran momentos con más tensión dialéctica, con mayores discrepancias, que señalen más las diferencias partidarias.
Pero somos plenamente conscientes que la riqueza de la democracia radica no sólo en la libertad, en la pluralidad, en el respeto a todos, sino también en contar con unos acuerdos básicos, que permitan avanzar en proyectos estructurales. Porque además los ciudadanos no penalizan, sino todo lo contrario, a sus partidos políticos por llegar a acuerdos que son del interés general.
Momento de Aragón
Aragón vive un buen momento. Hace mucho tiempo que en el conjunto del Estado no se había levantado tanto interés como en la actualidad. Da la sensación que hasta nuestros vecinos de las comunidades limítrofes estén redescubriendo las potencialidades de esta tierra y su capital humano. Ya era hora. Nos tocaba creer más en nosotros mismos.
Lo indico porque hemos logrado, entre todos, alejar la amenaza del Trasvase, convertir a Aragón en un referente de la Logística europea, albergar una cumbre estatal hispano-francesa, dotar al territorio de una nueva organización administrativa a través de las Comarcas, y como gran colofón hemos conseguido la Exposición Internacional del 2008, que situará a Aragón en el mapa internacional.
No obstante, tenemos algunas asignaturas pendientes en las que debemos mejorar, como es la calidad y seguridad en el empleo, el incremento de las actuaciones tendentes a reducir las bolsas de pobreza y marginación, o una apuesta decidida por la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+I) como fórmula para competir en una sociedad globalizada.
Teresa Perales
Permítanme, en este momento, aprovechar este acto institucional, en el que se hace análisis y crónica del año, para agradecer y felicitar a la parlamentaria Teresa Perales, ejemplo de ciudadanía y de política, por esas seis medallas conseguidas en Atenas, siendo la deportista española más laureada en la última cita paraolímpica.
Coincido plenamente con ella cuando dice que “uno es responsable de crear su propia espiral de optimismo, entrar en ella y mantenerse”. Apliquémosla como pueblo.
Acuerdos en proyectos básicos
Señoras y señores, cuando trabajamos con unidad de acción, con acuerdo en los proyectos básicos, con unidad de criterios, respetando, eso sí, las diferencias y matices partidarios, su consecución resulta siempre más factible.
La Expo: La Expo del 2008 es un buen ejemplo, un proyecto cuyo logro ha sido el triunfo conjunto de la sociedad aragonesa. Un modelo de cómo hay que hacer las cosas para conseguir los objetivos, un modelo de continuidad en el esfuerzo de las personas y administraciones de uno u otro signo político. En definitiva, un logro de todos que va a permitir dar un gran impulso transformador a Zaragoza, con repercusiones en el conjunto de Aragón.
Pero la materialización de la Expo requiere continuidad en el consenso. Como señala el Alcalde de Zaragoza, “hemos conseguido lo imposible, ahora queda sólo lo difícil”. Este consenso no quiere decir ausencia de crítica, de control, de transparencia y eficacia, pero realizada con altura de miras y auténtica responsabilidad.
La Comisión del Agua: En el inicio de mi intervención señalaba que Aragón respira vitalidad, en algunos casos optimismo, por la propia actividad de muchos sectores pujantes. Algunos de los cuales han sido junto a algunas instituciones protagonistas para avanzar en acuerdos esenciales. El tema hidráulico podría ser un buen ejemplo.
El pasado 14 de febrero celebramos en las Cortes una esperada reunión de la Comisión de Seguimiento del Pacto del Agua. En ella se alcanzó un amplio acuerdo que vino a ratificar otros anteriores de la Comisión del Agua de Aragón, como son los casos de la desestimación del embalse de Santaliestra en el río Ésera, la apuesta por el nuevo de San Salvador, o el acuerdo mayoritario sobre la cota media de Yesa.
La generosidad con la que trabajaron todos los grupos parlamentarios, los partidos, los regantes, las asociaciones ecologistas, o los agentes sociales, ha hecho pensar que estamos en la antesala de un avance definitivo.
Por ello, me gustaría aprovechar este foro para pedir a todas las fuerzas políticas que reflexionen, que intensifiquen el diálogo, que extremen sus esfuerzos para tratar de preservar la unidad.
Avanzar en política hidráulica en Aragón es avanzar en el desarrollo, es asegurar el futuro, sobre todo al ver los serios problemas de sequía que vivimos en estos momentos.
El Estatuto
Queridos amigos, el agua, al igual que la autonomía han sido dos elementos consustanciales con nuestra Comunidad, con nuestra idiosincrasia, con nuestra razón de ser.
No es caer en subjetividad alguna afirmar que Aragón, y como mejor reflejo, su Estatuto de Autonomía han tenido un papel relevante en la construcción del Estado de las autonomías, hasta el punto de poder decirse que sin su actuación difícilmente su diseño sería hoy el que es.
Fuimos pioneros en mostrar a otras comunidades autónomas el sendero del desarrollo estatutario. Demostrándolo, nuevamente, en marzo de 2003, con la unanimidad alcanzada en este Parlamento en el dictamen sobre el desarrollo del autogobierno.
El debate nacional en el que nos encontramos inmersos en el modelo de organización territorial, explica por sí solo el hecho de que en esta legislatura sigamos trabajando en la reforma de nuestro estatuto y en la concreción de nuestro autogobierno.
Se trata de que el Parlamento aragonés vuelva a dar respuesta jurídico-política a las inquietudes de sus ciudadanos centralizando en sede parlamentaria un debate que se presume intenso y muy complejo. Aragón, que tiene título histórico y jurídico, ha sido siempre capaz de superar las diferencias partidarias, y sigue en posición de marcar la senda del debate estatutario.
Desde el respaldo de su historia, y desde el respaldo inequívoco de sus ciudadanos, la Comunidad autónoma tiene que encontrar una nueva redacción del Estatuto que sirva de herramienta eficaz y que tenga un objetivo claro: mejorar las condiciones de vida de los aragoneses.
Me gustaría animar a todos los grupos parlamentarios para que avancen por este camino dando un paso adelante, para poner en valor el ejemplo de la autonomía aragonesa en el contexto actual. Sin renunciar a ninguna de nuestras aspiraciones, pero sí para realizar una reforma constitucional de nuestro Estatuto sin abandonar el consenso político.
Aragón, al igual que fue planta piloto de una autonomía con identidad propia, debe ser capaz de ejercer de pieza de seguridad ante posiciones centrífugas. De reivindicar la especial posición del discurso que en la España de la Comunidades Autónomas ha tenido. Y, lo que resulta más importante, el papel que puede desempeñar en el momento actual.
Homenaje a Aurora Egido y letras
Señoras y señores: En el día de hoy, las Cortes de Aragón rinden homenaje a las letras en la persona de Aurora Egido, catedrática de literatura española, investigadora, académica y una de las expertas más destacadas de los textos cervantinos, además de ser una de las voces más autorizadas en torno a la figura de Baltasar Gracián.
Distinguimos una trayectoria que incluye casi doscientos trabajos y una profunda labor académica en instituciones tan diversas como la Universidad de Cambridge, California o Londres.
Premiamos a una fundadora de la Asociación de Cervantistas que además ha firmado algunas de los textos fundamentales para entender la obra de este genial autor.
A una estudiosa galardonada por el Gobierno francés. Premiamos a la Presidenta de honor de la Asociación Internacional de Hispanistas en Nueva York. Premiamos a una amante de la palabra.
Señor Presidente de Aragón, estimados amigos, estamos en el templo de la palabra, del debate, del consenso, también de la recreación de sueños.
Así lo hemos querido poner de manifiesto en el último año, en el que esta institución ha trabajado en el análisis político-constitucional desde la Fundación Manuel Giménez Abad y en el estudio histórico a través del Instituto de estudios islámicos del Oriente Próximo.
Estos estudios nos aproximan a entender mejor la compleja realidad en la que vivimos. Porque aunque en Aragón nos encontremos en un momento estimulante, no debemos perder de vista que somos afortunados, unos privilegiados que vivimos en un mundo en el que todavía hay más de treinta conflictos armados, de que uno de cada tres países no vive en régimen de libertad, o que más de mil millones de personas no tienen acceso al agua potable.
Señalaba hace pocos días Vicente Ferrer, líder de la lucha contra la pobreza, que debería conmovernos el hecho de que la mayoría de la humanidad sigue siendo pobre. Por ello solicitaba que se diera voz a los sin voz para paliar el abismo de las desigualdades.
En este homenaje que hacemos hoy a las letras, a la literatura, las palabras deben servir para concienciar al mundo de una mayor implicación en la búsqueda de la solidaridad y la paz. Decía Cervantes que la abundancia de las cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen, y la carestía, aun de las malas, se estimen en algo.
Para finalizar, sigamos soñando con Zaragoza y Aragón y releamos a Cervantes, tal como reza la invitación: “Vuelvan vuesas mercedes los ojos a aquella torre que allí parece, que se presupone que es una de las torres del Alcázar de Zaragoza, que ahora le llaman la Aljafería…”.
Gracias. Muchas Gracias
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