NO FUNCIONA FONT RESIZE Cortes de Aragón: Discurso del Presidente 20.06.2003
17 de mayo de 2012

Discurso del Presidente

Discurso de constitución de la VI Legislatura

Excelentísimo presidente de la Diputación General de Aragón,
Señorías,

Hoy iniciamos una nueva andadura en las Cortes de Aragón cuando se cumplen veinte años desde que se constituyó el primer Parlamento aragonés.

Han transcurrido veinte años desde que se pusieron los cimientos, los principios y los fundamentos de nuestra autonomía. Veinte años desde que compartí Mesa institucional con el primer presidente de las Cortes, don Antonio Embid Irujo. Y enel día de hoy, he tenido el honor, el orgullo y la satisfacción personal de ser elegido presidente de esta cámara, institución que como algunos de ustedes conocen, forma parte indivisible de mi vida e identidad política.

Para una personas que ama el Parlamento, que vive el Parlamento, y que siempre ha creído y defendido el Parlamento, el poder legislativa como piedra angular del sistema político y elemento equilibrador del mismo, llegar a presidirlo es una gran responsabilidad y un gran compromiso.

Quiero agradecer sinceramente el apoyo y la confianza de sus señorías por otorgarme la posibilidad de presidir la institución que representa al pueblo aragonés ene esta su sexta legislatura que hoy comienza. Espero hacerlo con la sensatez, la cordura y prudencia que tan alto cometido requiere, cualidades que ya demostraron sobradamente mis antecesores en esta Presidencia: don Antonio Embid, don Juan Monserrat, don Angel Cristóbal, don Emilio Eiroa y don José María Mur.

Este recordatorio quiere tener un emotivo recuerdo para todos aquellos diputados y diputadas que han formado parte de esta cámara y una mención especial a Manuel Giménez Abad, con el que compartí muchos años y experiencias políticas en esta casa.

Señorías, el parlamento es una institución fundamental en cualquier sistema democrático, en el que se encuentran representadas una pluralidad de voluntades, opiniones, creencias que hacen posible no sólo el debate, la crítica, la confrontación y el planteamiento de alternativas globales, sino también la defensa de intereses comunes que deben ser ajenos y superiores a las posturas partidistas.

Los parlamentarios estamos en la obligación de hacer didáctica y comprensible para el ciudadano la función legislativa y de control. Debemos hacer una reflexión sobre la consolidación del papel determinante de los políticos en el funcionamiento del Parlamento aragonés a través de los grupos parlamentarios, la producción legislativa, su calidad y eficacia, la relación de la mayoría parlamentaria y ante todo, el Gobierno y las posibilidades de control de la oposición.

Desde hace mucho tiempo se viene planteando la necesidad de una continua redefinición y adaptación en su estructura y funciones para enfrentarse a los propios cambios sociales y políticos, de cara a hacer las Cámara más ágil y sensibles a las demandas ciudadanas. Convendrán conmigo de la necesidad, pero también de la dificultad que comporta la existencia del Parlamento territorial, nacional y europeo, lo que provoca problemas de identificación.

También debemos reconocer la erosión en el sentimiento de aprecio e identificación de los ciudadanos con el Parlamento hasta el punto que a veces se sitúa en los sondeos de opinión entre las instituciones menos conocidas y valoradas, algo que le sucede a la generalidad de los parlamentos.

En esta sociedad que estamos construyendo entre todos los medios de comunicación juegan un papel fundamental. La acción política, la acción política, la acción pública tendría evidentes dificultades para llegar a los ciudadanos sin los medios de comunicación. Pero este hecho no debe provocar que sean sustitutos del verdadero foro de confrontación política, que es el parlamento y que en ocasiones se traslada a los medios de comunicación, debido a la falta de agilidad de la cámara o a la falta de cultura política en los propios partidos.

Por ello me propongo con todos ustedes colaborar en construir un Parlamento más cercano al pueblo que representamos, trabajando codo con codo en la defensa de los intereses de Aragón, dinamizando la vida política y dando audiencia a todas las voces que quieran decir algo, a expresar algo, sin excepciones, en la búsqueda de un Aragón más próspero y justo para que las demandas de los ciudadanos sean atendidas y sientan la institución como propia.

También nos vamos a emplear a fondo en adaptarnos a los cambios sociales y tener en cuenta las nuevas tecnologías porque su utilización nos abren infinitas opciones para que grupos de interés y opinión, y los ciudadanos individualmente, tengan la posibilidad de comunicarse directamente con los diputados y los grupos parlamentarios, con todo lo que ello significa de interrelación, de proximidad y de cercanía.

Siempre he pensado que las Cortes deben ser la casa de la oposición, el lugar natural del debate, de la discusión, el lugar central del debate político en el que la oposición tenga siempre la palabra en el control del ejecutivo y haya un respeto escrupuloso a cada grupo parlamentario, sea cual sea su número de diputados. natural que refleja la pluralidad del pueblo aragonés porque no olvidemos que esta diversidad es la verdadera esencia del sistema democrático.

En el Parlamento la oposición tiene que estar cómoda y también lo tiene que estar el Gobierno, en el buen entendimiento de que es que aquí donde se hacen efectivas todas sus propuestas legislativas.

Decía que esta será, como ha sido, la casa de la oposición como siempre lo ha sido, pero también me planteo potenciar el apoyo a los grupos parlamentarios y continuar dignificando el trabajo de los diputados.

Aunque sea una obviedad decirlo, creo que todos los servicios de la cámara deben estar más si cabe a disposición de los grupos políticos. Es evidente que la razón de ser de este Parlamento está en la existencia de los grupos parlamentarios y en los representantes legítimamente elegidos. El buen hacer y el apoyo de los servicios de esta cámara y de todos sus cualificados funcionarios posibilitarán en gran medida el éxito de nuestra labor cotidiana.

Me permitirán que en este día tan especial haga una reivindicación de la política y de los políticos.

Reivindico la política, a pesar de que no se lleve y de que no sea muy popular y de que los los sondeos nos den, en ocasiones, una valoración no muy positiva en el aprecio ciudadano. Nosotros, sin embargo, somos el reflejo del pueblo, con sus grandezas y sus miserias, con sus virtudes y sus defectos.

Y reivindico también un parlamento que sea un instrumento con el que mostrar claramente y con determinación que los aragoneses somos un pueblo solidario y que tenemos la legítima aspiración de mejorar nuestras expectativas de futuro, dentro de España autonómica incardinada en la Unión Europea que estamos ayudando a construir.

Reivindico el Parlamento en su esencia natural como acción de parlamentar, de replicar, de debatir, de discutir, de razonar de hablar y no tanto leer.

Reivindico un parlamento más conocido la sociedad aragonesa porque aunque es indudable que se ha hecho un gran esfuerzo en darse a conocer y, especialmente, en promover el espacio monumental de este palacio existe un gran desconocimiento de las Cortes de Aragón como institución.

Anuncio que intentaré aplicar el Reglamento con eficacia y rigor, también con flexibilidad en su caso, buscando la agilidad y la viveza en los debates para hacerlos más comprensibles y comunicativos.

En esta legislatura que se inicia espero ser el presidente de todos. Saben ustedes que soy un hombre de partido, por lo que me deberé a la disciplina de voto, pero mantendré ante todo el sentido institucional, que me compete tanto a mí, como presidente, como a la Mesa que forma parte de la dirección política del parlamento. Por encima de todo, el sentido institucional, y espero en esta misión estar a la altura que merece tan alta distinción.

Ruego a las señoras y los señores diputados que se pongan en pie.

Quedan constituidas las Cortes de Aragón en su sexta legislatura, hecho que será comunicado, con fecha de hoy, a Su Majestad el Rey, como Jefe de Estado, al presidente en funciones de la Diputación General de Aragón, a las Cortes Generales y al Gobierno de la nación.

Muchas gracias.