NO FUNCIONA FONT RESIZE Cortes de Aragón: Discurso del Presidente 20.04.2007
16 de mayo de 2012

Discurso del Presidente

Discurso del Presidente de las Cortes de Aragón con motivo de la festividad de San Jorge

Excmo. Sr. Presidente de Aragón,
Excmas. e Ilmas. Autoridades,
Ilmos. Sres Diputados y Diputadas,
Señoras y señores Amigos.

Quiero agradecer muy sinceramente a todos ustedes su presencia en este acto con el que las Cortes de Aragón conmemoran la festividad de San Jorge, el Día de Aragón.

Felicidades a todos los aragoneses en esta celebración de nuestra identidad y autonomía en la que reivindicamos el papel de Aragón en España y en Europa.

Gracias a todos por asistir a esta tradicional fiesta de afirmación democrática en este 2007, un año en el que cumpliremos los 25 años de autonomía y conmemoramos los 50 años del Tratado de Roma y el Año Europeo de la Igualdad de Oportunidades para todas las personas.

Bienvenidos, pues, al Palacio de la Aljafería, sede de nuestras Cortes, lugar de encuentros, casa de todos los aragoneses.

Me propongo compartir con ustedes algunas reflexiones sobre lo más significativo acaecido en esta legislatura que concluye, el momento político que atraviesa nuestra Comunidad Autónoma, y sobre nuestras perspectivas de futuro como sociedad y país.

La autonomía es hoy un valor ideológico querido, un valor consolidado por los ciudadanos, un valor que se asocia a la mejora de lo cotidiano, y ello no se contrapone a un sentimiento de pertenencia y lealtad al Estado.

El devenir de un país, su bienestar social, su crecimiento y prosperidad económica, o su riqueza cultural, vienen condicionados, en gran medida, por diversas circunstancias entre las que se encuentran el contar con un alto grado de formación y educación cívica entre sus ciudadanos, que los agentes sociales sean dinámicos y emprendedores, incluso una favorable situación estratégica.

Si ello es importante, también lo es, el que sus instituciones políticas y sus representantes públicos estén prestigiadas y tengan capacidad de liderazgo social.

La democracia proporciona una compleja y densa red de instituciones destinada a aplicar los principios de la representación política y la participación, así como los mecanismos de control y distribución del poder.

Implica una determinada cultura cívica, es decir una serie de creencias, valores y motivaciones que favorecen el florecimiento de una sociedad abierta, plural y tolerante.

La democracia actual en la España de las autonomías esta plenamente consolidada, pero ello implica un esfuerzo diario por mejorar su calidad y eficacia.

El Parlamento ocupa un lugar central y singular dentro del mapa institucional. Su buen funcionamiento, su trasparencia y su responsabilidad como canal transmisor del debate político diario, le otorga un papel esencial en la consecución y mejora de la calidad democrática.

En él están representadas la pluralidad de voluntades que hacen posible las discrepancias y los acuerdos.

Decía Ramón y Cajal que "una de las desdichas de nuestro país consistía en que el interés individual ignoraba el interés colectivo". A lo largo de la legislatura, en la que ha habido obviamente importantes desencuentros, también hemos sido capaces de llegar a acuerdos en temas estructurales: En el Estatuto, en el desarrollo de la logística, en la Expo del 2008. Hasta en el agua.

Señoras y señores, esta sexta legislatura de las Cortes de Aragón ha sido un período intenso y fructífero, gracias a la buena labor de todos los diputados que la han conformado.

Los grupos políticos han presentado el mayor número de iniciativas parlamentarias de la historia de las Cortes de Aragón, y los miembros del Gobierno, a su vez, han tenido que explicar e informar de los resultados de su gestión más que nunca. Por dar algún dato concreto: se han aprobado 57 leyes y se han presentado cerca de 8.500 iniciativas.

Quiero felicitar a sus señorías por este trabajo y por haber mantenido una actitud y un comportamiento responsable, dentro de la lógica divergencia y tensión parlamentaria, pero muy ajustado a lo que debe ser ejemplo para la ciudadanía, y alejado de la crispación política que a mi modo de entender flaco favor proporciona a la convivencia democrática.

No obstante, es conveniente realizar también una cierta autocrítica. Necesitamos cambios y hay que atreverse a introducir reformas. Existen cuestiones que debemos ponernos de acuerdo en mejorar.

Debemos ser más visibles: Me refiero a seguir promoviendo una mayor cercanía del Parlamento y sus representantes con los ciudadanos; a la labor de prestigiar la tarea del diputado a través de un estatuto propio como existen en muchos Parlamentos; a la actualización de procedimientos reglamentarios tal vez algo anquilosados. a la necesidad de separar el debate político con la actuación del Parlamento como institución. De la lealtad institucional. En definitiva, hacerle una puesta a punto a nuestras Cortes.

No obstante hemos intentado avanzar en este camino: Hemos dotado de una identidad corporativa propia a las Cortes recuperando la escultura "Lugar de Encuentros" diseñada por Pablo Serrano, hemos mejorado los criterios de accesibilidad ya existentes, tanto físicos como informáticos. Hemos llevado a cabo un plan de modernización que concluirá con la retirada de los vehículos del entorno del Palacio antes de la Expo del 2008.

Además, hemos aprovechado las masivas afluencias de visitas a este magnífico palacio, cerca de 200.000 personas al año, para que, por vez primera, en su recorrido se incluyera contemplar el hemiciclo y de ésta forma asociaran la Aljafería al Parlamento. Se han potenciado y mejorado los servicios técnicos para el buen trabajo de los medios de comunicación, verdaderos altavoces de nuestra labor con respecto a la ciudadanía.

Sin duda, debemos hacer nuestro parlamento más ágil y sensible a las demandas ciudadanas y por ello quiero apuntar la conveniencia de reformar el reglamento de las Cortes, con el máximo consenso posible, al objeto de agilizar y reducir algunos trámites internos. Para ser más inmediatos con lo que acontece a los ciudadanos. En definitiva, contribuir a una actualización permanente de la legitimación derivada de las urnas.

Esa contribución también incluye, la organización de actos y la divulgación de acontecimientos que ayudan a ensalzar, a reafirmar o a recordar hechos destacables. De esta forma, por citarles algún ejemplo, en el 2003 conmemoramos el 25 aniversario de nuestra Constitución, rindiendo un merecido homenaje a todos los representantes aragoneses en Cortes Generales de aquella época.

Asimismo, celebramos el 75 aniversario del sufragio femenino. Hemos organizado una magna exposición, en estrecha colaboración con la Diputación Provincial de Zaragoza, reivindicando la figura de Fernando II de Aragón, Fernando el Católico, con una espléndida acogida.

Por último hemos consolidado la Fundación Manuel Giménez Abad como un verdadero instituto de estudios Políticos, y hemos firmado un convenio con el Consejo General del Poder Judicial para reflexionar sobre los problemas de la Justicia y los Parlamentos en Europa.

Señoras y señores, decía anteriormente que esta legislatura ha sido un período productivo y beneficioso para Aragón en el que han sucedido efemérides y acontecimientos relevantes.

La incidencia que supuso la llegada del tren de alta velocidad, es un acontecimiento que unido al desarrollo de la logística, y otras relevantes circunstancias económicas, nos proporciona un caudal de oportunidades y de activos que debemos saber aprovechar para afrontar con éxito nuevos desafíos.

De igual manera, hemos de continuar unidos en la tarea y en el esfuerzo de que la Exposición Internacional sea un acontecimiento del cual todos los aragoneses nos sintamos orgullosos, y mostremos al mundo nuestra capacidad de organización, nuestra hospitalidad y buen hacer y representar a España dígnamente.

Pero si ha existido un hecho esencial que se ha producido este ha sido, sin lugar a dudas, la derogación del Trasvase del Ebro. Sin embargo, hoy debemos lamentar la demagogia demostrada por líderes de otros territorios en unos momentos especialmente difíciles para nosotros. Deben ser conscientes que el Ebro es un río torrencial que, cada vez con más frecuencia, al pasar por el Pilar, lleva un caudal que oscila de los 22 a los 2.200m3/seg.

Aprovecho la ocasión para mostrar la solidaridad de estas Cortes con aquellos ciudadanos y municipios que han sufrido las consecuencias de la última riada.

Señoras y señores, hace escasas 48 horas el Senado aprobó nuestro Estatuto de Autonomía y el próximo día 23 de abril, en el día de Aragón precisamente, entrará en vigor como nuestra norma fundamental.

La aprobación del Estatuto dignifica y resalta el papel del Parlamento en el sistema democrático. Me había hecho ilusiones con la unanimidad, aún así es un orgullo haber aprobado una reforma estatutaria con un grandísimo apoyo en este Parlamento y en las Cortes Generales.

La realidad legislativa debe adaptarse a la realidad social y económica y debe ser capaz incluso de prever el futuro. En este contexto es donde debemos situar nuestra reforma. Una reforma que ha sido un ejemplo para toda España por su forma de elaborarla, una reforma que ha nacido en estas Cortes y que no ha tenido un solo voto en contra.

Un nuevo Estatuto de Autonomía que siguiendo un modelo propio, nos sitúa, en mi opinión, en plano de igualdad respecto a cualquier otra Comunidad. Pacto, fuero, libertad, igualdad, pluralismo, vocación europeísta…, valores que identifican al pueblo aragonés, se recogen en el Preámbulo que preside nuestro nuevo Estatuto.

Se perfecciona el marco institucional, regulando la disolución anticipada de las Cortes de Aragón. El cuadro competencial experimenta, un notable crecimiento, siguiendo para ello una técnica propia, que le singulariza frente a las utilizadas en otras reformas estatutarias; políticas de igualdad social; administración de justicia, biomedicina o la planificación hidrológica, son sólo algunos ejemplos.

La financiación que, atendiendo a su especificidad poblacional y territorial, puede permitir a nuestra Comunidad Autónoma contar con recursos imprescindibles para su adecuado desarrollo socioeconómico, reforzando el derecho de Aragón a ser compensado por las mermas de ingresos o incrementos de gasto derivados de cualquier actuación del Estado.

Una carta de derechos de los aragoneses que desarrolla y enriquece los que les corresponden en virtud de la Constitución y refuerza el compromiso de las instituciones aragonesas para garantizar la autonomía e integración social y profesional de las personas con discapacidad, la promoción de un pleno empleo de calidad, la conciliación de la vida familiar y laboral o el acceso a los servicios audiovisuales y a las nuevas tecnologías.

En definitiva, un nuevo Estatuto que sitúa a Aragón en el lugar que, como nacionalidad, le corresponde dentro del Estado, dotándole de los instrumentos precisos para seguir haciendo realidad el progreso social, cultural y económico de los hombres y mujeres que viven y trabajan en Aragón.

Quiero trasladar mi más sincera felicitación a los miembros de la Ponencia de reforma estatutaria que trabajaron con rigor y profesionalidad en estas Cortes, y por supuesto, a los diputados y senadores aragoneses, que en Madrid han conseguido defender, debatir y pactar un texto que proporciona un salto cualitativo hacia delante.

Señoras y señores, vivimos en una comunidad próspera, en una sociedad que progresa. Pero la preocupación por lo nuestro no nos debe eximir de la preocupación por lo general, por lo global. Frente al progreso de Aragón y España, nos encontramos con el que el 40 por 100 de la humanidad vive con menos de dos euros al día, 1.100 millones de personas carecen de agua potable. En la actualidad por sorprendente que parezca, más de un millón de personas muere de malaria cada año.

Mientras en Europa, cada ciudadano consume una media de 110 litros de agua al día, se calcula que 34.000 personas, mueren cada día por carecer de ella.

Recientemente se ha celebrado el 50 aniversario del Tratado de Roma, dónde vio la luz la actual UE, con una declaración donde se expresa la necesidad de fomentar en el mundo la educación, la democracia, la libertad y el desarrollo para hacer retroceder la pobreza, el hambre y las enfermedades.

Afortunadamente en Aragón contamos con ciudadanos con sensibilidad especial para ocuparse de los que tienen más dificultades para desenvolverse en la vida cotidiana.

Señoras y señores, las Cortes de Aragón han querido reconocer el extraordinario trabajo de un colectivo de aragoneses encaminado a minimizar aquellas barreras que tradicionalmente han existido a la hora de conseguir una auténtica normalización social de las personas discapacitadas.

Felicidades al Comité de Representantes de Personas con Discapacidad en Aragón CERMI-Aragón por su trabajo en torno a la articulación de un movimiento social que defiende los derechos e intereses de las personas con discapacidad y sus familias. Algo que ya forma parte de lo que se denomina como cuarto pilar del Estado del Bienestar.

La ley recientemente aprobada en las Cortes Generales "de promoción de la autonomía personal y la atención a las personas en situación de dependencia", con participación económica de la Comunidad autónoma y su anunciada ley de desarrollo, es el marco jurídico adecuado a través del cual se ponga en pie un sistema que de cobertura a las personas con dependencia y a sus familias.

Muchas gracias a cada una de las dieciséis asociaciones que conforman CERMI-Aragón. Este agradecimiento es también extensivo a otras asociaciones, y en definitiva a todos los que trabajan en Aragón por la normalización social.

En el año europeo de la igualdad de oportunidades para todos. Felicidades, CERMI-Aragón. Con nuestro mayor reconocimiento. Enhorabuena .

Debo concluir, señoras y señores.

Gracias a todos por haber contribuido a construir nuestra autonomía, a edificar cada pilar, a poner unos cimientos sólidos para que Aragón sea un modelo de desarrollo y solidaridad.

Quiero trasladar el más sincero reconocimiento a los funcionarios y empleados de esta casa que han facilitado nuestro trabajo como representantes de los ciudadanos aragoneses. Disculpas a los ofendidos y gracias a los que me han ayudado.

Señorías, cuando llegamos a la meta, creemos que el camino, modestamente, ha sido el bueno. Y quiero indicarles que como Presidente de las Cortes he procurado en todo momento cumplir con mi papel moderador con total lealtad institucional.

No siempre lo habré conseguido. Pero tengan claro que esa ha sido mi vocación y principal ambición. Gracias. Que sean felices.