
Discurso del Presidente

Discurso del Excmo. Presidente de las Cortes de Aragón con motivo de la festividad de San Jorge
20.04.2006
Excmo. Sr. Presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón.
Excmas. e Ilmas. Autoridades.
Señoras y señores,
Amigos,
Muchas gracias a todos por asistir a esta celebración en el Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón, lugar de encuentros, de debates, discrepancias y acuerdos. Bienvenidos a la casa de todos los aragoneses.
Quiero felicitar con antelación en el Día de Aragón a todos aquellos que viven y sueñan con esta tierra, en este día de fiesta, de afirmación democrática y de reivindicación política.
Aniversarios (Aljafería - II República)
Señoras y señores, estamos ante un año de aniversarios. Señala la invitación de este acto que el próximo 10 de mayo, se cumplirán veinte años de la colocación, por el príncipe Don Felipe, de la primera piedra de las obras de rehabilitación de este Palacio de la Aljafería como sede de nuestras Cortes.
El próximo mes de junio se cumplen, a su vez, veinticinco años, desde que se pusieron los principios y fundamentos de nuestro Estatuto de autonomía por parte de la Asamblea mixta de parlamentarios y diputados provinciales reunidos en San Juan de la Peña.
Finalmente hemos conmemorado, el setenta y cinco aniversario de la proclamación de la Segunda República que fue para muchos un destello de esperanza y entusiasmo por el futuro.
En esa etapa se pretendía llevar al país a la modernidad abordando una larga lista de problemas como el conflicto territorial, la modernización del ejército, la reforma agraria o la igualdad de derechos de ambos sexos.
En ese período se aprobó el estatuto vasco y catalán. En Aragón, se redactó un estatuto, que no llegó a aprobarse debido al alzamiento militar de 1936 en el cual se proclamaba la autonomía aragonesa, se configuraba nuestro territorio y se optaba por unas Cortes democráticas.
Estatuto
Hasta varias décadas después, no fue posible abordar nuevamente la cuestión territorial. La Constitución del 78, a través de su título VIII, ha permitido una capacidad de autogobierno de las comunidades autónomas como nadie hubiera podido soñar en la historia. Sin embargo, los tiempos cambian y las necesidades varían.
En este contexto, se explica por sí solo el hecho de que en esta legislatura la mayoría de los parlamentos estemos trabajando o planteando la reforma de los estatutos.
Algunas autonomías pretenden convertir su proceso de reforma estatutaria en una carrera contra el reloj, queriendo llegar los primeros, como si ello supusiera un plus, olvidando que algunas reivindicaciones deben ser consensuadas y acordes con los preceptos constitucionales.
Tenemos algunos ejemplos. Propuestas como la catalana sobre el Archivo de la Corona de Aragón o la valenciana sobre los caudales hídricos, donde reivindican sus derechos a costa de perjudicar los ajenos.
Nosotros seremos exigentes en nuestras aspiraciones pero manteniendo, igualmente, la lealtad tradicional de Aragón con el resto del Estado. Lealtad que esperamos sea correspondida.
Los cinco grupos parlamentarios de estas Cortes están trabajando desde el pasado año en la ponencia de reforma de nuestro Estatuto, al objeto de establecer un modelo propio aragonés, aspirando al máximo techo competencial que nos permita reforzar nuestro proyecto común de convivencia democrática.
En este momento quiero hacer una llamada a la responsabilidad de los grupos políticos para que hagan lo posible por consensuar, antes del verano, un texto que pueda ser respaldado y votado por unanimidad como ha sido la tradición de este Parlamento en las reformas estatutarias, y acorde con el solemne compromiso que en este mismo Palacio adquirieron todos los líderes de los partidos políticos.
Democracia e instituciones
Señoras y señores, permítanme que les haga en este acto de reafirmación política, unas consideraciones sobre la importancia de que la democracia y las instituciones de un país estén prestigiadas.
Disfrutamos de la andadura democrática más duradera, estable y próspera de toda nuestra historia, hemos consolidado con éxito nuestro entramado institucional y asentado una España de las Autonomías que sirven de modelo de descentralización política.
No obstante, nuestra democracia es relativamente joven lo que nos obliga a continuar con la tarea de preservar nuestras instituciones, confiar en ellas y a reivindicar la cultura política como elemento indispensable del desarrollo y avance de un país.
Por estas razones, las instituciones no deben estar al albur de la confrontación política. No deben ser utilizadas para un rédito político concreto e inmediato. Deben trascender a los actores políticos del momento. Las instituciones son las garantes de nuestro sistema democrático.
Lo hemos comprobado, por ejemplo, en este último año, asistiendo a la discusión de temas complejos y controvertidos como el denominado Plan Ibarretxe o la reforma del Estatuto de Cataluña. En ambos casos, el debate ha discurrido por cauces de normalidad institucional pese a la repercusión social y mediática, y a la gran confrontación política.
Por ello reitero: Confianza en las instituciones y en sus procedimientos. No cabe confundir la legítima y lógica disputa partidaria con la salvaguarda de las reglas básicas de nuestro sistema político.
Parlamento
Si hablamos de instituciones, en el día que celebramos San Jorge en estas Cortes, parece obligado reivindicar a los Parlamentos, una vez más, como piezas esenciales de la Democracia. Estamos en el foro donde los ciudadanos pueden identificar la política como diálogo, como debate. El lugar que mejor representa el pluralismo de una sociedad democrática.
El Parlamento permite reflexionar con mayor calma sobre cuestiones estructurales que acaban siendo fundamentales para consensuar criterios, para asentar bases, para ser capaces de prever los grandes retos futuros.
En este día tan señalado quiero felicitar a todos los parlamentarios por el trabajo que vienen desarrollando en esta legislatura.
Las estadísticas corroboran que la institución ha ganado presencia, aumentando las iniciativas de control e impulso en más de un 50 por ciento respecto a la anterior legislatura. Al mismo tiempo se ha consolidado la producción legislativa.
Es necesario destacar, también, el trabajo de seguimiento de todos los medios de comunicación. Imprescindibles en la divulgación de nuestra tarea.
Discursos del Presidente
